Cenote de Kopomá, vertedero clandestino de medidores de luz

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Con ayuda de detectores de metal, buzos especializados sacaron del cenote Chen há, 95 aparatos o medidores de luz desde caseros hasta industriales, que por el modelo se calcula que tienen una actividad de más de 30 años, y se desconoce el tiempo que llevan en el fondo del cenote.

El arqueólogo, Sergio Grosjean Abimerhi recordó que en diciembre de 2020, se lograron extraer en el mismo cenote alrededor de 700 kilos de residuos sólidos, entre los que se incluyen 117 medidores de energía eléctrica.

Recordó que la limpieza se realiza con el apoyo de la Fundación Bepensa, comisarías ejidales y municipios, y se desenterraron los medidores de luz que se utilizan en hogares y empresas.

“Muchos de ellos se ubicaron gracias a la combinación de la experiencia de los espeleobuzos y de un detector de metales, ya que por ser un cenote abierto y a la constante precipitación de materia orgánica así como el mismo peso de los artefactos, estos se encontraron debajo de una gruesa capa de sedimento”, precisó.

Indicó que este tipo de aparatos electrónicos poseen componentes altamente contaminantes como cobre, plomo e imanes.

“De allá nuestra interrogante en conocer si estos metales pesados fueron los que originaron la muerte de peces que se observaron depuestos en el fondo; siendo que unos se encontraban en buen estado de conservación y otros solo se vislumbraba el esqueleto; a ello hay que sumarle los cráneos de 3 cocodrilos”, precisó.

En esta ocasión, y ante la presencia de ejidatarios y funcionarios de la Comisión Federal de Electricidad, se logró extraer 95 aparatos o medidores de luz, mismos que por el tipo de modelo, fueron manufacturados posiblemente hace más de 30 años, y se desconoce el tiempo que llevan en el fondo del cenote.

“Son dispositivos que van desde caseros hasta industriales, e incluso uno de ellos lo encontramos solidificado a un pesado fantasma que se utiliza en las carreteras, lo que nos habla de su antigüedad”, señaló.

Grosjean Abimerhi precisó que tras varias inmersiones y explorar nuevamente la zona con detectores de metales, resulta evidente que es imposible extraerlos todos sin dedicarle varias jornadas más y con el apoyo de equipo pesado.

“Todo parece indicar que son cientos de estos aparatos que se encuentran debajo de una espesa capa de sedimento producto de los años de acumulación de materia orgánica, lo que nos obliga a pensar que la enorme mayoría de estos artefactos llevan allá décadas descomponiéndose y con ello provocando un daño ambiental de proporciones hasta ahora desconocidas, ya que estos equipos poseen componentes altamente contaminantes”, aseveró.

Detalló que se aprecian al menos dos elevaciones que poseen este tipo de equipos, lo que hace suponer que al menos un par de volquetes pegaron a la orilla del cenote y descargaron allá estos residuos sólidos.

Por lo que exhortó a las autoridades de cualquier orden de gobierno o la misma CFE apoyen para lograr sanear de manera definitiva este cenote que podría ser un importante atractivo de la comunidad, y un generador de fuentes de empleo bien remunerados, constantes, y sobre todo amigable con el medio ambiente.

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